Alex Grijelmo: frases de su libro La seducción de las palabras

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-Seducción parte de un intelecto, sí, pero no se dirige a la zona racional de quien recibe el enunciado sino a sus emociones. …no se basa tanto la seducción en los argumentos como en las propias palabras, una a una. No aplica tanto a la construcción razonada como a los elementos con, gloria…cretas que se emplean en ella.

-El lenguaje del amor busca los sonidos suaves y las palabras que se arraigan en la historia de la humanidad, los conceptos profundos y universales, aquellos que recibieron su principal brillo en las obras de los poetas.

-Mario Benedetti es heredero de esas palabras de seducción como tantos otros poetas, esas voces que llegan desde los ancestros: muerte, claridad, luz, gloria…

                                        INVENTARIO II

                            “Una mujer desnuda y en lo oscuro

                             Tiene una claridad que nos alumbra

                              De modo que si ocurre un desconsuelo

                              Un apagón o una noche sin luna

                             Es conveniente y hasta imprescindible

                              Tener a mano a una mujer desnuda.

                              Una mujer desnuda y en lo oscuro

                              Genera un resplandor que da confianza

                              Entonces dominguera el almanaque,

                              Vibran en su rincón las telarañas,

                               Y los ojos felices y felinos

                              Miran y de mirar nunca se cansan.

                              Una mujer desnuda y en lo oscuro

                              Es una vocación para las manos,

                              Para los labios es casi un destino

                              Y para el corazón un despilfarro.

                              Una mujer desnuda es un enigma

                              Y siempre es una fiesta descifrarlo.

                               Una mujer desnuda y en lo oscuro

                               Genera una luz propia y nos enciende,

                               El cielo raso se convierte en cielo

                               Y es una gloria no ser inocente.

                               Una mujer querida o vislumbrada

                               Desbarata por una vez la muerte.”

  • “Hacer el amor” termina con una palabra elevada, “amor”, pero empieza con una palabra muy mecánica, “hacer”.
  • La metáfora es seductora por naturaleza, porque produce sorpresa y ayuda a salir de la realidad visual para pasar a la realidad imaginada.
  • Las metáforas de la seducción responden a una cierta técnica natural de los hablantes, y se basa generalmente en elegir una parte de lo que se propone, de modo que la situación completa quede englobada en ella. “¿quieres que nos despertemos juntos mañana?” ¿Te apetece una copa”?
  • “¿quieres que salgamos juntos”? es otro caso. Si, la propuesta invita a acudir al cine, a cenar…pero en el lenguaje de la seducción esa idea de “salir” a la calle también implica una regularidad en las salidas, para luego “entrar” en la casa.
  • El amante certero preguntara entonces, por ejemplo: “Quieres que entre en ti”? frente a “meter”, frente a “penetrar”, el verbo “entrar” se connota en cambio con la naturalidad: entra el año, entran las estaciones, todo sucede con “entrar” como si formase parte de un designio sencillo, “entra” el tren en la estación, entra un instrumento en una sinfonía, nos entra un traje, nos entran los zapatos, entramos en una empresa…y todo ello es natural. Que diferencia con “tengo que meterme los zapatos”, hay que “meter ahí un instrumento”, meter implica forzar, entrar sugiere pasar (la suavidad de estas).
  • “Me gustaría estar dentro de ti”, propondrá el hombre. “Me gustaría que estuvieras dentro de mí”, ofrecerá la mujer. Y dentro adquiere un valor inmenso en la seducción y ese verbo va ligado a la cereza de otra acción seductora, que se percibirá tal vez inconscientemente: “adentrarse”, verbo que se contagia del anterior y da idea de suavidad progresiva, de sigilo, como el espía que se adentra en las filas enemigas, despacio…
  • El amor reside en el cerebro como todos los demás sentimientos del ser humano, y hace muchos años que eso se sabe; pero el lenguaje ha trasladado la sede del amor a otro lugar: el corazón. No podía concebirse que los razonamientos y las pasiones anduvieran revueltas en un mismo lugar. El cerebro ha sido reservado por el lenguaje para las decisiones racionales; el corazón, para las pasionales. Por eso se pueden comprender los impulsos del enamorado, por que salen (impulso) con la fuerza de la sangre y de los latidos, el poder de la naturaleza, y forman el pulso que nos anima. El coraje, y por eso se disculpa todo aquello que se hace con el corazón…
  • En el lenguaje del amor constituyen elementos de primer orden la historia de las palabras, las compañías que tuvieron, las metáforas en general y las trampas en particular…
Licenciado en ciencias sociales y filosofía. Caminante y escritor de historias.

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