viernes, enero 15, 2021

Triste, y muy triste

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“¿Sabéis que no creo que de verdad exista la poesía, el relato o la novela como formas literarias? Creo que lo único que existe es el ser humano. Lo demás son artimañas. Yo estoy intentando plasmar en esta historia al hombre que soy. Y tanto como pueda de mi tierra. Lo que más deseo en el mundo es ser honesto y audaz a mi manera”.

La espantosa enfermedad del alma

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Para el siglo XIX se comienzan a tomar medidas científicas y públicas a su consumo, a la par que se perfeccionan los métodos de destilación y fermentación y con ellos la variedad de los alcoholes en el mercado. Se aumentan a su vez las conocidas epidemias de salud, que dejan numerosos muertos en las calles. A finales de este siglo, la ciencia reconoce entonces la alcoholemia como una enfermedad.