Con arrestos de guapo: entrevista al ensayista Mauricio Ramírez

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Lisímaco era un jornalero que le gustaba leer. Muy raro. Pero de todos modos escribía muchas cosas.


 

En el marco del aniversario número 155 de Pereira, La Cebra que Habla tiene el agrado de presentar cuatro entrevistas a diversas personalidades que son ciudad y que pueden hablarnos del Pereira de ayer y de hoy. En esta ocasión conversamos con el comunicador social y periodista de la Universidad de Antioquia,  Mauricio Ramírez, (1976), Ganador del 27º Concurso Colección de Escritores Pereiranos en 2011 con el libro “Parábola de un hombre urbano”.  El tema tratado fue sobre Lisímaco Salazar, un hombre de antaño, que en palabras del entrevistado:  “es uno de nuestros escritores y hace parte de la memoria literaria de Pereira.

Bienvenidos

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La Cebra que Habla:. Mauricio Ramírez, saludos. ¿En qué momento adquiere luz o toma conciencia de investigar sobre el escritor Lisímaco Salazar?

Mauricio Ramírez:. En el año 2012 presenté un proyecto al Instituto de Cultura (hoy Secretaría de Cultura) en la convocatoria del concurso “Estímulos” bajo el nombre de “Panorama de la crítica sobre literatura en Pereira” que buscaba en esencia encontrar algunos textos, reseñas, comentarios, sobre las obras de autores pereiranos en los periódicos de la ciudad y el país.

Más que un ejercicio crítico de la literatura de Pereira era indagar el cómo había sido la recepción de algunos de esos autores en sus obras desde el siglo XX. Así que eso implicó una pesquisa. Yo tenía algunas noticias de escritores pereiranos como Julio Cano; Luis Carlos González; Alfonso Mejía Robledo; y Lisímaco Salazar estaba entre esos autores.

Empecé a hacer una pesquisa de periódicos y lo que me sorprendió fue encontrar en el periódico El Diario, lo que fue casi la gran antología de literatura de Pereira en los primeros años del siglo XX. Entonces ahí encontré muchos textos sobre Lisímaco Salazar. Él era un autor que publicaba asiduamente, sobre todo, poesía, algunas crónicas, y noticias sobre actividad política porque él era un hombre que había militado en sindicatos.

 

Foto por: Diego Val.

 

Hice ese trabajo, a modo de “panorama” o “vuelo de pluma”, y a comienzos del 2013 apareció un señor llamado Ricardo Montoya, amigo de uno de los hijos de don Lisímaco, con la noticia de que existía un libro inédito del autor, llamado “Pedacitos de historia”, unas crónicas sobre la Historia de Pereira. Yo que conocía su obra, me enteré de que, este fue el único libro que publicó en vida. Un libro que a mi juicio se publicó tardíamente en 1975.

Entonces este señor llegó con la noticia de “Pedacitos de historia” e hicimos algunos homenajes con la familia. También nos juntamos para hacer una minga para la publicación de ese libro. Amigos como José Fernando Marín, Adriana Carillo y otros conocidos del autor, recogimos dinero y logramos imprimir esta obra. Luego surgió otra obra inédita llamada: “Autobiografía kilométrica” compilada en 4 tomos de 400 palabras cada uno.

Como no se podía imprimir tal cantidad de hojas, entonces se editó todo ese último material y salió un solo tomo de 522 páginas titulado “Con arrestos de guapo”, la biografía definitiva de Lisímaco Salazar, el trabajo que podemos decir con propiedad, “este es el libro de Lisímaco”, gran autor pereirano.

 

LCQH:. ¿Por qué Lisímaco Salazar no fue un poeta de moda en su tiempo? ¿Por sindicalista o por qué?

M.R:. Sí, él fue poeta de moda en Pereira. La ciudad sabía eso. Él y Alfonso Mejía Robledo son los dos poetas que dominan la escena literaria de la ciudad entre los años 20´s y 40´s. Incluido Ricardo Sánchez. Aunque Ricardo Sánchez es mayor que ellos. Luego aparece Luis Carlos González, que no es mucho menor que Lisímaco, solo se llevan 9 años.

 

Foto por: Diego Val.

 

Entonces sí fue en efecto uno de los poetas de moda. Lo que pasa es que él era de unas características muy diferentes y opuestas a Alfonso Mejía Robledo. ¿En qué sentido? En que este último logró terminar sus estudios. Venía de familia adinerada. Entró al mundo de la diplomacia . Viajó al extranjero. Es decir, tuvo otros referentes. En cambio Lisímaco Salazar nació en Laguneta, una vereda saliendo vía Armenia.  Hijo de una familia campesina. Su vida es meritoria porque es autodidacta, pero tiene un sentido de la literatura muy claro. Por eso es que termina destacándose en el panorama cultural de la ciudad.

 

LCQH:. ¿Hay algo hoy  inédito de la obra de Lisímaco Salazar?

M.R:. A él se le perdieron en 1950 varias obras, pues tiene un proceso político y de vida muy curioso. Él vende una casa que tenía en el barrio 1º de mayo y se va para el Chocó. Parte luego de ser concejal de Pereira, trabajar en El Diario, ser inspector de policía en la fonda central y de haber trabajado en la secretaría de obras públicas. Las razones es que teme que en Pereira lo pueden matar. Es tiempo de violencia política. Y allá en Chocó se queda 7 años.

En ese proceso de cambio de ciudad, de librarse de la violencia, de movilizarse desde Chocó  hasta Medellín, regresa de nuevo a Pereira. Entonces, en este lapso de tiempo previo, Lisímaco deja una caja con escritos al esposo de una de sus hijas. Cuando regresa por esa caja, se encuentra que el hombre había quemado todo, pensando que eran solo papeles viejos. Y la verdad, ahí había cosas tan interesantes como la novela llamada los “Los Privolvos y los Suvolvos”. Un texto que se perdió y que era una novela tipo ciencia ficción.

 

 

Entonces, él publica “Senderos” en vida e inéditos están:

“Los paisas” (posiblemente la tenga alguno de sus hijos).

“El corazón de la estrella”.

“Pedacitos de historia” (ya publicada).

“Autobiografía Kilométrico” (ahora impresa como “Con arrestos de guapo”).

“Moronas” (libro de poemas).

“La lente multiforme”.

Y un libro llamado “La prueba indirecta” tres relatos policiacos que tiene como escenario Pereira.

 

LCQH:. ¿Por qué Lisímaco debería ser leído por los pereiranos? ¿cuál es su importancia?

M.R:.  Pues creo que la respuesta va en dos sentidos. Uno, porque es uno de nuestros escritores y hace parte de la memoria literaria de Pereira. Vale la pena entender los procesos, la vida de este personaje. Qué pasó con él y sus contemporáneos.  Y dos, porque una obra como “Con arrestos de guapo” es un testimonio supremamente importante y valioso en la historia de la ciudad, ya que con ese libro se da cuenta de la vida de este hombre que no fue de la élite, sino uno que escribe desde unos estratos populares, lo que permite que él sea una parte de la ciudad que no conocemos.  Lisímaco nos cuenta de la época de prostitución, del sindicalismo, el combate de la tierra, los pobres. Entonces ese es el valor del libro “Con arrestos de guapo” y de la vida y obra de este autor que todos deben conocer.

 

Fotos del escritor pereirano Lisímaco Salazar


 

En su momento Lisímaco Salazar fue un escritor importante en la ciudad. Se olvidó porque él mismo no publicó sus libros. Ahora sus libros se están publicando, llevamos tres, ya cuatro con Senderos (y ojalá otros más) eso ya es un material para que la ciudad decida leyendo cuál fue el esfuerzo de este señor. Que los lectores puedan tomar una decisión si este señor vale la pena o no que ocupe un sitial en la ciudad y en los mismos lectores.

 

Por los Senderos del Guapo


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