Día Internacional de los Museos: muestras vivientes de la diversidad humana

27
0

Estimado visitante, sea bienvenido a la exposición de historia natural y cultural de la humanidad. Lo que usted va a observar hoy es la representación de una historia entre muchas posibles y fue construida por un grupo de científicos, museólogos y museógrafos que desde su posición en la sociedad y después de investigar sobre el tema, presentan esta muestra para su reflexión. Usted podrá identificarse o no con algunas de las historias, vestimentas, mitos y prácticas que se presentan, y esto pasa porque usted también hace parte de esta historia, porque usted y yo no somos tan distintos y compartimos algunas cosas y otras no tanto.

Soñé con que entraba a un museo y esa era la cédula introductoria de la exposición permanente. Me imagino que ésta fue una idealización alentada por la conmemoración del Día Internacional de los Museos para el 2020: La igualdad: diversidad e inclusión.

El museo como lugar de encuentros, es lo que están promoviendo con ese lema desde el Consejo Internacional de Museos. Espero que estos encuentros, en  tiempos de virtullidad, sean para que el público, especialmente los niños, y los productores o gestores en estos recintos, aprendan a construir la igualdad en la diferencia y no quién es el otro para hablar del yo.

Menciono a la infancia como público para lanzar miradas, porque es desde allí donde empezamos a establecer distinciones bajo la asesoría de adultos, quienes de manera consciente o no crean fronteras imaginarias que pesan cuando tratamos de comunicarnos con los otros.

Me gustaría que esos relatos que aparecen en las exposiciones y charlas, presentados desde diferentes plataformas tecnológicas o recursos museográficos acordes con la nueva museología, sean herramientas para que todos los actores entren en diálogo y aporten su punto de vista o si no están los diferentes autores haya un reconocimiento a viva voz de que ese punto de vista pertenece a un cierto sector de la población y no engloba a todos los presentes y ausentes.

Por ejemplo, quiero ver un museo que si muestra indígenas que viven en chozas y usan taparrabos, no den la idea de que siempre tienen que vivir así para considerarlos indígenas. Al contrario, que expliquen al visitante que esa era la forma de vivir antes y ahora existen otras condiciones en las que los indígenas se adaptan a nuevas tecnologías, usos y costumbres. O tienen otras carencias debido al desarrollo inequitativo de las comunidades y a la explotación del hombre por el hombre.

Ejemplificar eso en un museo es una forma de inclusión a través del reconocimiento de sus prácticas y de sus necesidades.

Una visitante frente a ‘El pensador’, de Rodin, en la Alte Nationalgalerie de Berlín, que volvió a abrir sus puertas el 12 de mayo. AFP/JOHN MACDOUGALL. TOMADA DE ELPAIS.COM

La definición oficial sobre qué es un museo dice que es una institución “permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo”, o sea que es una voz oficial, lo que la hace un recinto con poder en cuestiones de la información que divulga.

Como resultado, la imagen oficial genera estereotipos y representaciones que llevan a una violencia pasiva e incentivan las desigualdades humanas desde un pensamiento excluyente, si estas representaciones no están acompañadas de salvedades o reflexiones sobre la posibilidad de ver el mundo de otras maneras con respeto por otras voces y formas de contar la historia.

Aquel pensamiento petrificado donde hablamos de cultura como un hecho natural del ser humano y no como construcción de grupo y resultado de unos contextos históricos que nos permean, nos moldean, son dinámicos y responden a las necesidades que el ambiente físico y de contacto con otros nos demanda y eso creo que es lo que debe motivar el encuentro en el museo.

Por eso, que estos recintos sepulcrales en el 2020, en cuarentena, promuevan la igualdad en la diversidad e inclusión quisiera que fuera un reconocimiento de que no somos tan distintos desde lo cultural, aun con todas las particularidades que nos definen socialmente, mismas que nos excluyen unos a otros en el afán de seguir en el discurso del que más tiene es el que manda: “la identidad del colonizado desde la lógica del colonizador”.

Ojalá sea este tipo de encuentros los que está promoviendo el Consejo y no una retórica de quién incluye o excluye a quién.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí