Duele como el infierno

50
0

Los estudiantes del profesor Franklin Molano Gaona pasaron de la entrevista a la ficción. Hoy finalizamos la publicación de cinco relatos bajo el nombre La ventana, resultado de su trabajo académico durante la cuarentena.

“Hay quietud. Al parecer en cuarentena nada se mueve y el encierro agudiza el estar quietos. Una opción, asomarse a la ventana y así, con los ojos puestos hacia afuera, los estudiantes de Redacción del programa de Comunicación Audiovisual y Digital de la Fundación Universitaria del Área Andina, relataron lo que veían, contaban lo que sentían, escribían lo que escuchaban, hasta obtener estos textos para el deleite del lector.”

Franklin Molano

Designed by: Juan Andrés Raigosa L. IlustraciónTM

Juan Andrés Raigosa López:

Ella lloraba esa noche, porque yo le exigí borrarnos la memoria.

Sus pálpitos momentáneos, sus caricias, sus ataques de fuego ardiente por sus venas sobre mi cuerpo. El silencio me recuerda a ella y a todos los momentos en que pasaba la cama y su mirada por mis atardeceres, ¿podrá existir algo más bello que eso?

Luego de borrarnos todas las memorias, me di cuenta de que faltaba algo aquí, no sé si sus besos, el ardor en medio de sus besos mojados, acompañados de sus huellas tocando mi cuerpo. Me sigo preguntado, ¿dónde están?

Ahora el sonido de la ducha me golpea con gotas de sangre y me lleva al pasado, cuando la tina parecía sábanas blancas ardiendo en placer, con esa chispa de amor que a todo falta y ese tris de pimienta.

No quiero decir algo que te lastime, pero sólo quería decirte que te extraño entre mis brazos -escribí al final de la carta- que nunca recibió; de hecho, que nunca envié.

¿Cómo puedo poner todo esto que siento en palabras? Si es un poco demasiado para esta alma solitaria, que amó y te perdió.

Créeme, quiero no intentarlo contigo, pero aún recuerdo el día de tu cumpleaños y la canción favorita de tu mamá. Y creo que es por eso que decidí no dejarte, ni a todas las cosas que tenemos detrás. Cierro los ojos cuando las cosas están bien y me doy cuenta de que realmente nunca logré entender la forma en que ponías tus ojos sobre mi, esa manera en que nadie más podía. No pudiste verlo desde el principio y yo lo he hecho hasta el final.

Todas las noches recostado en mi cama, me entero de que apenas estoy comenzando a amar, apenas comenzando a gatear ¿Y hablas de amor como si supieras lo que yo pasé?

“Cuidado con las decisiones,
no todos tienen buenas intenciones.
Hay falsedad en corazones;
gente que se va sin dar razones
Si estás dispuesta a amar, no siempre puedes confiar:
no te dejes llevar, todo puede cambiar”.

“Si quieres amor, tienes que entender cómo se ama.
Si quieres amor, tienen que amarse fuera de la cama.
Si quieres amor, tienen que despertarse con las mismas ganas.
Si quieres amor, si quieres amor”.

-JAY WHEELER

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí