El puente de ” El Barranquero”: setenta metros que conectarán vidas en la vía

0
0

 


Esta estructura prácticamente ayudará a descongestionar la malla vial del centro, pero también a aumentar el ornato de la ciudad. “Es un puente que está hecho para durar”, aseguran quienes llevan meses trabajando en su construcción.


 

 

Fotografía: Diego Val.

 

 

Don Josué Cortéz pasa tímido por el barrio San José con su Schnauzer llamada Lupe. No viene a curiosear, sino a corroborar una conversación escuchada entre los vecinos, de otro sector cerca, la Avenida del Ferrocarril, que: “el puente tiene mucho que ver con los animales” Y así, este comentario fue el impulso que necesitó para venir a pasearse entre la nueva construcción, bajo la excusa de sacar a Lupe a hacer sus necesidades.

 

 

 

Una vez allí, se enteró del nombre del pequeño viaducto: “El Barranquero” y esto, después de que un obrero aseguró que así se llama uno de los pájaros más bellos de la región.

Don Josué se sorprende al enterarse de boca de un trabajador, porque afirma que “los obreros son muy serios a ratos”. Sin embargo, mientras está en el lugar, escucha por voz de otro obrero, que, al otro lado, pasando por la calle 13 hasta llegar a la Avenida Circunvalar, puede encontrar buenas veterinarias para su mascota.

 

 

Don Josué Cortéz sonríe. Como sonríe el ingeniero Jaime Alonzo Zapata Torres, director de obra de la unión temporal “Pereira Moderna 2015”, un hombre de  carácter aplomado, que relata cómo está construido el puente, estructural y profesionalmente:

 

 

“En esta obra estamos trabajando con concretos CEMEX. Solo la estructura contiene 616 mts cúbicos. Adicional a eso se está usando concreto para vías y muros”. Refiriéndose a la medida total de cemento, concreto, agua y aditivos usados para la obra en general.

 

 

“CEMEX es una empresa internacional que tiene su nombre posicionado. Llevamos 11 años con la empresa. La escogimos porque los suministros, como aliado, nos brinda la resistencia y ofrece acompañamiento técnico cuando nosotros como ingenieros lo requerimos”.

Junta sus manos y forma una pirámide imaginaria para explicar que el puente será extradosado y atirantado. “En el país solo hay cuatro o cinco de este tipo”. Y en efecto así es, está el “Gilberto Echeverri”, en El Poblado de Medellín; viaducto “La Novena” en Bucaramanga; el “Hisgaura” vía Bogotá-Bucaramanga y el que estará listo en el 2018, “El Pumarejo” de Barranquilla.

 

 

Y para que personas como don Josué Cortéz, que pasan por el lugar y demás transeúntes se familiaricen con las medidas, aclara que tiene 70 metros de largo, un apoyo intermedio, y dos pilones, cada uno con 18 tirantes a cada lado.

“Es un puente que está hecho para durar”. Asegura. Y su voz tranquiliza a quien lo oye, porque esta estructura prácticamente ayudará a descongestionar la malla vial del centro, pero también a aumentar el ornato de la ciudad.

 

Fotografía: Diego Val.

 

La resistencia del “pequeño viaducto” puede verse en sus diferentes estructuras, al menos es lo que afirma nuevamente, con un lenguaje técnico y de forma concisa, el ingeniero Jaime Alonzo Zapata: “Concreto de 3000 PSI, para las vigas, concretos de 4000 PSI para las vigas transversales extradosadas, y para la estructura concreto de 5000 PSI, que es la más alta resistencia”.

 

Fotografía: Diego Val.

 

PSI, en inglés, pounds-force per square inch, es una medida industrial que significa “Libra fuerza por pulgada cuadrada”, y que los ingenieros de la obra han sabido calcular para dar firmeza y durabilidad al puente “El Barranquero”.“Pensando en esas resistencias y en esa calidad es que la empresa internacional CEMEX nos garantiza esos concretos que al usarlos transmiten confianza a la obra, y a nosotros como ingenieros”.

 

 

Fotografía: Diego Val.

 

Los camiones hormigoneros, o mixer, de CEMEX son de 6, 7,8 cubos métricos. Para vaciar 616 mts de concreto para construir el puente se necesitan aproximadamente 100 carros hormigoneros, o al menos es la cantidad de carros que ha visto ir y venir el metalúrgico José Montés, el mecánico Santiago Mejía y el celador Rafael Agudelo, quienes aún no ven terminado el puente, pero en la voz de uno de ellos: “quedará una excelencia”.

 

 

Los clientes, y la familia de cada uno de ellos esperan el momento de la inauguración.
El señor Josué Cortéz, antes de irse para su casa, mira a su perro que olfatea el lugar, y también ve como miden cada tramo, para luego los ingenieros y contratistas privados comunicarse con CEMEX, programar el volumen de concreto con ciertos aditivos, buen slum o asentamiento, y vaciar otro tramo, y así cada vez más acercar este sueño vial, con el de los vecinos del barrio San José, la Avenida del Ferrocarril y al otro lado la Circunvalar, y en esencia, de todo Pereira.

 

 

Antes que caiga la noche y Lupe quiera regresar a casa, el ingeniero Jaime Alonzo Zapata afirma que en el contrato de la construcción del puente en general no se estipula solo concreto, varillas y buen diseño, sino también un acompañamiento a la comunidad por medio de veedurías, y así oír a los vecinos, socializar con ellos, y atender sus requerimientos.

 

 

Han escuchado las opiniones de los representantes de la zona de mejorar los andenes, tener un espacio para mascotas, y también cuidar las propiedades que quedarán en pie, ya que algunas edificaciones serán reconstruidas para diseñar un entorno más amigable con la ecología y la naturaleza.

Lupe ladra y el señor Josué sabe que es la señal para regresar a casa. Ambos se pierden en el horizonte, pero seguro, con la idea de ir al vecindario de la Avenida del Ferrocarril a comentar que pronto verán un puente de calidad, firme, que no solo es cemento, sino también un conector de vías con vidas, gracias a la administración, los ingenieros, los contratistas, el personal comprometido con la construcción y por supuesto, con CEMEX.

 

Fotografía: Diego Val.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí