Las hermanas Gómez beben agua en tiempo de paz

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Pereira fue el último destino al que llegaron estas damas con los sueños todavía intactos, aunque sin algunos miembros, como los esposos de ambas y algunos hijos fallecidos en el tiempo. Su idea era comenzar de nuevo y en paz. Así se enamoran de la Perla del Otún, las calles, los puentes, el aire, el agua y la gente que encuentran sumamente amable.


 

 

 

 

Fotografías: Diego Val.

 

 

Son dos señoras muy amables, tanto, que su dulzura se nota en la forma de mirar, hablar y de atender a los demás. Se trata de las hermanas Alicia y Aydee Gómez Correa de 74 y 76 años, que viven en Pereira hace casi 3 décadas, y esto, después de haber vivido en El Darién, Valle del Cauca, de donde son oriundas, luego en Manizales, Chinchiná y ahora, la capital de Risaralda.

Pero estos saltos de vivienda no son a propósito, sino estadías temporales luego de varios desplazamientos forzados por la violencia bipartidista de la Colombia de los años 50, que obligó a la familia Gómez Correa a dejar 3 fincas, decenas de cabezas de ganado, una tienda y varios enseres útiles para subsistir.

 

 

―Salimos del pueblo metidas entre canecas, y camufladas entre materiales de construcción. La situación era difícil.

Pereira fue el último destino al que llegaron estas damas con los sueños todavía intactos, aunque sin algunos miembros, como los esposos de ambas y algunos hijos fallecidos en el tiempo. Su idea era comenzar de nuevo y en paz. Así se enamoran de la Perla del Otún, las calles, los puentes, el aire, el agua y la gente que encuentran sumamente amable.

Compran una casa en la carrera 3 con calle 21 que por fuera es común y silvestre, pero al ingresar está bellamente decorada según temáticas navideñas: el pesebre, cuadros de santos, guirnaldas, ventanales de madera y muchas plantas, que son las hijas predilectas de las hermanas Gómez.

 

 

―Yo nunca agrego aditivos a las plantas para que crezcan. Solo el agua que recojo de la llave, porque es un agua que usamos incluso para tomar todos los días. Solo mezclo agua oxigenada para hacer una especie de pesticida, las riego y así las cuido.

Dice Aydee que desde hace 22 años aprendió enfermería en un curso a distancia del Instituto Pro-educación de Latinoamérica, y que trata a las plantas como si fuera hijas, porque recuerda que, en El Darién, en los extensos terrenos donde vivía con sus otros 7 hermanos, acostumbraba a ir a los lagos por agua, ahora dice:

―el agua llega a nosotros, como han cambiado los tiempos.

 

 

Y lo dice pausadamente, sin nostalgia, pero alegre por tal cambio en las viviendas de la ciudad. Al indicarle que el agua de Pereira es la más saludable porque la cuenca del río Otún, abastece el 78% del consumo en el departamento, y la empresa de Aguas y Aguas asegura que sin preservar esta fuente no hay desarrollo en la región, doña Aydee desaparece de la sala dejando un aire de expectativa.

Pero mientras llega, -porque no es normal que desparezca así- la hija de Alicia, Martha Torres Gómez, que viene del municipio La Celia a pasar navidad con su madre, enciende su celular y abre el internet para comprobar lo que está oyendo.

 

 

Teclea en Google “Mejor agua de Pereira” y el primer resultado en el buscador es la web de Aguas y Aguas de Pereira y más abajo títulos como “El agua de Pereira si se puede tomar de la llave” y una nota académica de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) llamada “Aguas y Aguas mejor empresa de servicios públicos”.

Luego Aydee regresa con dos vasos de agua para sus invitados, y todo se aclara, pues desapareció para seguir en su espíritu de servicio; viene con una sonrisa infantil y comentando que la cocina es uno de los patrimonios familiares que no puede olvidar, ya que cocinar une a la familia. Y hace silencio, cuando Alicia, su hermana, le recuerda que por eso sufrió sobrepeso hace años atrás.

Y no se olvida, porque no solo fue sobrepeso, sino que le detectaron hemofilia y cirrosis hepática y en la clínica de la Policía Nacional, en el departamento de nutrición y dietética, le recomendaron, entre otras cosas, tomar líquidos sin dulce, especialmente agua según prescripción médica.

 

 

―Yo tomo entre 4 y 5 vasos de agua diarios. El agua en el supermercado es costosa. Por eso bebo directamente de la llave, y no he tenido ningún problema.

Y es la dieta que se ha encargado de tenerla revitalizada y con buena salud durante mucho tiempo. Así bajó en poco tiempo algo más de 10 kilos y por eso ha puesto su fe, primero en Dios y luego en el líquido vital.

Mientras dice esto, Alicia teje una colcha a mano con la técnica croché. Tiene el tiempo, entretanto se turna con su hermana para cocinar, aunque, según sus palabras, Aydee prefiere lavar los platos. Y así ha podido enviar algunos tejidos, colchas, mantas a Estados Unidos para sus hijos, que se han ido con sus propias familias, y ahora viven tranquilos y prosperando, aunque siempre deseosos de regresar a Pereira.

 

 

 

 

Martha observa todo el vaivén y sienta a su madre Alicia y a su tía Aydee en la sala principal y les indica, después de leer lo que investigó en Google, que ahora por medio del celular pueden hacer cualquier consulta a la empresa de Aguas y Aguas de Pereira por medio de su aplicación “Aguas Más CERCA”. Y tímida, Aydee toma el celular y comienza a moverlo, porque, aunque no desconoce la tecnología, siempre sus hijos han querido que aprenda para así comunicarse por correo, video, o mensaje.

 

 

―Una vez llamé al 116, y fue porque estábamos haciendo el cambio de tubería en esta casa y la empresa nos mandó unos trabajadores para asesorarnos, especialmente con los contadores.

 

 

Y también agrega que avisaron previamente por la página web de la empresa de un corte de agua en la comuna centro, pero la empresa suplió el desabastecimiento con carros cisternas. Y Aunque Aydee o Alicia van a pagar la factura del agua puntual y caminan hasta las oficinas en La Torre Central PH, ahora conocen que hay otras formas para hacer sus pagos, sea por la misma página o por medio de la aplicación “Agua Más CERCA”. Así, aseguran, tendrán más tiempo para sus quehaceres personales o pasar más tiempo disfrutando de la navidad.

Porque ahora la familia está más unida gracias a la fe en Dios que les ha permitido vivir en tiempos de paz, y en esa línea de gratitud su casa es un lugar donde conservan la calma de su espíritu y manifiestan esta devoción. Aydee se dirige hacia uno de sus cuartos donde está la camilla médica que utilizó para sus pacientes, algunas maletas que le recuerdan sus viajes de un municipio a otro, y una organeta mediana cubierta con la bandera de Colombia, porque piensa que ese instrumento, y cualquier otro que produzca música, puede sanar integralmente al país.

 

 

La tarde cae y Aydee, Alicia y su hija Martha, consideran que un día después de aprender algo es un día fructífero, ya que entienden que la vida consiste en lo que edifica y une, y la empresa Aguas y Aguas de Pereira, está más cerca de ellas en su nuevo hogar, por medio del servicio continuo, la atención inmediata, y la calidad humana que han encontrado en respuesta a sus demandas.

 

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