Monopolio en blanco y negro: qué manera de perder

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Por, Guillermo Ramírez Cattaneo |

¿Quieres jugar monopolio? Tratemos, pero antes de empezar convengamos hacer un ajuste a las reglas tradicionales, para ver que sucede. Esto está permitido si tenemos en cuenta que una particularidad del juego es que muchos jugadores crean sus propias reglas “caseras”. Como es sabido, el propósito del juego es conformar un monopolio de oferta, lográndose esto al tener posesión de todas las propiedades inmuebles que aparecen en el juego. Como sabes, los jugadores mueven sus respectivas fichas por turnos en sentido horario alrededor de un tablero, y dependiendo de la puntuación de los dados, las propiedades se pueden comprar de un banco imaginario, o dejar que el banco las subaste en caso de no serlo. Si las propiedades ya tienen dueños, estos pueden cobrar una especie de arriendo, o quien caiga en ellas merece también adquirirlas.

Podrás preguntarme antes de continuar, si al estar permitido cambiar las reglas, ha habido variantes del juego en otras latitudes. Y la respuesta es afirmativa. Por ejemplo, hay una versión cubana llamada “Deuda Eterna”, cuyo objetivo es derrotar al FMI y fue adaptada por los argentinos. En cada vuelta al tablero, los jugadores, además de acumular activos (propiedades, tierras, petróleo, etc.), tienen que pagarle al FMI. Y si no tienen dinero, deben refinanciar la deuda y aplicar sus recetas, entre ellas devaluar la moneda. En el fondo lo que se pretende es alentar la ilusión en los participantes de que se puede ir por la vida comprando y progresando con ello.

Se diría en esta versión del juego que uno está perdido antes de empezar.

¿Por qué? podrías inquirir. Te aclaro entonces que la particularidad de esta versión es que cada vez que un participante pasa por el casillero del FMI, debe rendirle el tributo correspondiente y pagarle los intereses de la deuda. Si la deuda de un jugador se vuelve cuantiosa, hay que renegociarla. Y entonces, por más que el jugador intente salvarse, el FMI le exigirá una devaluación de la moneda. ¿Cómo se establece? Ese participante, por ejemplo, juega a partir de ese momento con un dado de más, con lo que su recorrido en el tablero es más rápido, visitando el casillero del FMI con mayor frecuencia para pagar los respectivos intereses.

Un círculo vicioso.

Para ampliar la respuesta a tu pregunta sobre diversas versiones, en otros lugares se encontraron adaptaciones ajustadas a otras realidades. Por ejemplo, en Estados Unidos se jugó alguna vez al Antimonopoly, en el que se premiaba a un jugador cuando este debilitaba un monopolio. Hasta circuló allí mismo uno que se llamaba “Blancos y Negros”. La adaptación del juego permitía a los jugadores elegir fichas blancas o negras. Los jugadores con fichas negras comienzan el juego con $10,000; los jugadores con fichas blancas con $1,000,000. De acuerdo con las reglas para cada una de las cuatro zonas inmobiliarias del juego, denominadas “Zona de bienes”, los jugadores que juegan con fichas negras pueden comprar “solo cuando tienen un millón de dólares en activos”. Como en el caso de la versión cubana “Deuda Eterna”, para esta adaptación las reglas están calibradas de tal forma que los jugadores con fichas negras no salgan fácilmente de sus déficits de efectivo iniciales. El objetivo del juego es lograr la igualdad económica, así como la otra versión quería vencer al FMI. Sin embargo, este ajuste del juego está estratégicamente diseñado para hacer prácticamente imposible una victoria con fichas negras.

Blacks & Whites: The Role Identity & Neighborhood Action Game, adaptación del juego de monopolio realizado por Psychology Today, 1970

Después de esta introducción, y para continuar con nuestro juego, te propongo la siguiente modalidad. Juguemos 400 rondas durante las cuales a las fichas negras no se les permite tener dinero. Asimismo, no se les concede poseer ninguna de las propiedades que aparecen en el tablero. No obstante, las fichas blancas, durante esas 400 rondas, gracias a las limitaciones de las fichas negras, pueden acumular todas las propiedades dadas en el tablero de juego. Sin embargo, una vez terminadas estas 400 rondas, y con el propósito de compensar de alguna forma las limitaciones de las primeras rondas, se te permite jugar 50 rondas adicionales, durante las cuales podrás manejar dinero y adquirir propiedades en alguna de las “Zonas de bienes”.  Este ajuste de reglas les permitió a los jugadores con fichas negras construir riqueza económica, ser autosuficientes, y así acceder a unas condiciones del juego más favorables para seguir adelante.

Como bien sabes, los lugares y nombres que aparecen en los tableros de monopolio hacen referencia a las versiones donde se producen. En México se representan estados mejicanos. En Colombia, aparecen ciudades como Bogotá, Medellín, Cartagena, entre otras. Para nuestra versión del juego denominaremos como “Zonas de Bienes” a Tulsa y Rosewood. Después de 50 rondas, estas zonas de bienes estaban en poder de los jugadores con las fichas negras. Sin embargo, en nuestro juego, las fichas blancas al verse amenazadas deciden inesperadamente invalidar las 50 últimas rondas y sus resultados, exigiendo empezar de nuevo. Tulsa y Rosewood vuelven a estar disponibles.

Si me permites dejar de lado temporalmente este juego “imaginario”, y sumergirnos en la realidad, hago referencia a la masacre de Tulsa (también llamada disturbio racial de Tulsa, la masacre de Greenwood o la masacre de “Black Wall Street”). Tuvo lugar el 31 de mayo y el primero de junio, 1921, cuando multitudes de residentes blancos atacaron a residentes y negocios negros del Distrito de Greenwood en Tulsa, Oklahoma. Ha sido llamado “el peor incidente individual de violencia racial en la historia de Estados Unidos”. El ataque, llevado a cabo en tierra y desde aviones privados, destruyó más de 35 manzanas del distrito, en ese momento la comunidad negra más rica en los Estados Unidos, conocido como “Black Wall Street”. Alrededor de 10,000 personas negras quedaron sin hogar, y el daño a la propiedad ascendió a más de $1.5 millones en bienes raíces y $750,000 en propiedad personal (equivalente a $ 32.25 millones en 2019). Sus propiedades nunca fueron recuperadas ni fueron compensados por ella.

Tulsa 1921, Estados Unidos, Biblioteca del Congreso – https://www.loc.gov/pictures/item/95517018/, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=27952587

A la par, la masacre de Rosewood tuvo lugar durante la primera semana de enero de 1923 en el condado rural de Levy, Florida, a mano de grupos blancos. Al menos seis personas negras y dos personas blancas fueron asesinadas, aunque los testimonios de testigos presenciales sugirieron un mayor número de muertos de 27 a 150. El poblado de Rosewood fue totalmente destruido. A pesar de la cobertura de noticias nacionalmente en los periódicos blancos y negros, el incidente y la pequeña población abandonada quedaron en el olvido. La mayoría de los sobrevivientes se dispersaron por las ciudades de Florida y comenzaron de nuevo sin nada. Muchos, incluidos los niños, realizaron trabajos ocasionales para ganarse la vida. La educación tuvo que ser sacrificada para obtener un ingreso. Como resultado, la generalidad de los librados de Rosewood asumieron trabajos manuales, otras como empleadas domésticas, así como limpiabotas, o en fábricas de cítricos o aserraderos.

Para ellos empiezan de nuevo las 50 rondas. Claramente te preguntarás en estas condiciones ¿Cómo puedes ganar? No puedes, el juego está arreglado.

NOTA: Para esta libre adaptación del juego me inspiré en el video realizado por el cineasta y fotógrafo David Jones de David Jones Media en donde durante un descanso de sus actividades, entrevista a la autora Kimberly Jones. Estas poderosas palabras de Kimberly pueden ser escuchadas en el video cuyo enlace anexo a continuación.

**Nota biográfica: Guillermo Ramírez Cattaneo: Magister en Filosofía de la Universidad Tecnológica de Pereira. Master en Ingeniería de la Universidad de la Florida (Gainesville, E.U.A). B.S en Ingeniería Civil de la misma Universidad.

3 COMENTARIOS

  1. Buena reflexión, viejo Guille. Recordé la excelente película que vuelve sobre la masacre de Rosewood. Hay un caso menos conocido pero también muy elocuente: el de la masacre de Wilmington en Carolina del Norte, que fue orquestada por el Partido demócrata para arrebatar el control a los negros republicanos que habían ganado las elecciones. Esa otra variante del juego, la de la exclusión política, también merece ser contemplada.

    Saludos.

  2. Contundente y sigue la línea de una de tus anteriores columnas sobre las protestas en América latina, particularmente en Chile; con ese símil es fácil entender porque nunca ganaran los pobres del mundo,; el contrato social, siempre será quebrado y como bien lo explicas con el caso Argentino, agrego Grecia y muchos países más; aporto una cita del historiador Haward Zinn: ” Es una ley invariable que la riqueza de la comunidad esté en manos de unos pocos” Juez del tribunal supremo , David J. Brewer, 1983.

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