Mujeres y abuelos, decisivos en la consulta popular minera en Pijao

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“Hay que hacer un llamado a la juventud, que es consciente de los graves problemas ambientales que estamos sufriendo, que quiere cambiar el rumbo de la historia, pero que no se apropia a profundidad de la mecánica electoral”


Fotos por: Elizabeth Pérez P.

 

Madrugadores, como suelen ser en el campo. Los abuelos fueron de los primeros en llegar a las mesas de votación instaladas en el colegio Santa Teresita, de Pijao, para decirle NO, con su voto, a la explotación de oro en su municipio.


Su voz, unida a la de las mujeres, fue decisiva a la hora de definir el futuro de este municipio cordillerano del Quindío, que el domingo 9 de julio realizó la consulta popular minera.

 

“Lo que se vio en la mesas de mujeres y de adultos mayores, fue que el mayor volumen de votación fluyó a través de esas dos mesas”, dijo Betty Martínez, coordinadora en el Quindío de la Misión de Observación Electoral, MOE.

 

Por eso, no resulta atrevido afirmar que las mujeres y los abuelos son quienes están pensando y decidiendo sobre su territorio.

 

“Tenemos que defender el territorio, sino, esto queda como un desierto. La riqueza que tenemos es el café, el plátano, la yuca, los cítricos, el agua… Esta es una tierra muy querida y noble”, dijo David Quintero, que se enorgullece, a sus 71 años, de ser “nacido y criado en Pijao”, donde actualmente vive.

 

¿Dónde está la juventud que vota?

‘Mucho tilín – tilín y nada de paletas’, dice un refrán popular.

Eso es lo que reflejan los resultados de la consulta popular minera en Pijao, en cuanto a participación democrática de los jóvenes se refiere.

Así por lo menos lo interpreta la Observadora de la MOE:

 

“¿Dónde está la juventud que vota? Es la pregunta que uno se hace. Los jóvenes son los activistas del movimiento ambiental y no se vieron en las urnas, en un proceso donde se toman decisiones políticas”, dijo Betty Martínez.

 

Eso sí, en las calles del pueblo estuvieron muy activas delegaciones de jóvenes de distintas partes del país.

 

Llegaron de Cajamarca, Tolima, cuyos pobladores marcaron el hito de inicio de las consultas populares contra la megaminería en Colombia.

 


Otros de Ibagué, capital del departamento del Tolima, que respaldan a los cajamarqueños en su decisión de negar la explotación de la mina La Colosa, montaña que está en la mira de la multinacional canadiense Anglo Gold Ashanti.

Estos jóvenes unieron sus voces en Pijao a otros colectivos que arribaron de Pereira y Calarcá.

Desde Pereira llegó el colectivo La Retumbante Rebelde, que a ritmo de ‘batucada’ animó la fiesta con la que culminó ese domingo, en pleno atrio de la iglesia, porque hasta el cura párroco del pueblo animó a sus feligreses a votar por el NO en la consulta popular.

 

“La esencia de la batucada son los tambores, que es como el latir del corazón, la manera de mover las entrañas de la gente y a través de la música, movilizar”, dijo Juan Manuel Hidalgo, miembro de este colectivo.

Estos  jóvenes hacen parte del Comité en defensa del territorio, que busca propiciar movilización y organización de la sociedad en torno a temáticas ambientales.

 

Y de Calarcá estuvo un colectivo de jóvenes ambientalistas, que llegó a “sensibilizar y concientizar sobre la importancia de que los pueblos seamos los que defendamos nuestro territorio”, dijo Maritza Farfán, una de sus integrantes.

 

 

Pese a toda esta alharaca, a Betty Martínez le quedó el sinsabor de constatar el desconocimiento que tienen los jóvenes de la “mecánica electoral”.

Además de la baja participación en las urnas, “quedó claro que dentro de las anomalías que nosotros registramos faltaron en casi todas las mesas testigos electorales”, dijo la coordinadora de la MOE en el Quindío.

 

 

“Hay que hacer ese llamado a la juventud, que es consciente de los graves problemas ambientales que estamos sufriendo, que quiere cambiar el rumbo de la historia, pero que no se apropia a profundidad de la mecánica electoral”, enfatizó.

 

 

Porque pese a que en la consulta ganó el NO, que cierra las puertas a la explotación minera de metales en Pijao, se llegó al umbral requerido por un estrecho margen, resultado que seguro hubiera podido superarse con una más nutrida participación de los jóvenes pijaenses.

 

Resultados de la consulta popular minera en Pijao

 

 

 

Unidos en defensa del Patrimonio Cultural Cafetero

Uno de los temas que une a ambientalistas, ciudadanía y autoridades civiles del Quindío es la defensa del Paisaje Cultural Cafetero, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, en junio de 2011.

 

 

“Estamos muy contentos de saber que estamos en consonancia con lo que la ciudadanía piensa”, dijo Carlos Eduardo Osorio Buriticá, gobernador del Quindío, quien celebró la decisión del “no a la megaminería y el sí por la vida”.

Respetará esa decisión. “El Quindío es verde. Esto hace parte del Plan de Desarrollo Departamental”, dijo el mandatario, y además fue una de sus promesas de campaña.

Diego Valencia, representante de la Fundación Ecológica y Estudiantil de Colombia va más allá.

 


Considera que el Paisaje Cultural Cafetero –PCC- debe defenderse también desde instancias internacionales, para protegerlo de “la entrada de la megaminería”.

 

“Desde la fundación hacemos un llamado a la Unesco, que nos convirtió en Paisaje Cultural Cafetero, para que desde sus instancias, y a través de una Corte internacional, puedan exigir que al PCC no tenga entrada la megaminería. Estaríamos violando lo que es el PCC, y nos cambiaría el paisaje”, dijo.

Paisaje Cultural Cafetero

 

 

La preocupación no es de poca monta.

“Anglo Gold Ashanti quiere toda la cordillera del Quindío, porque toda es rica en metales. Desde Salento, pasando por Calarcá, Pijao, Buenavista y Génova. Ya hay varias licencias para exploración”, aseguró Hernán Novoa, funcionario de la secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Quindío, una de las dependencias estatales que hizo presencia ese domingo en la primera ‘Ciudad sin prisa’ de América Latina, certificación que tiene Pijao desde mayo de 2008 y que ha impulsado el turismo en la región.

 

Las consultas populares contra la megaminería siguen en dos municipios del Eje Cafetero: Calarcá, Quindío, y Santa Rosa de Cabal, en Risaralda.

Por ahora los movimientos ambientales están concentrados en elaborar la pregunta, para seguir a la fase de las convocatorias.

Amanecerá… y esperemos que se  siga escuchando el canto de los pájaros que tanto vienen a ‘avistar’ de otras latitudes, y que a veces, de verlos a diario, se nos olvida que existen y que podrían desaparecer para siempre, a cambio de unos cuantos lingotes de oro.

 

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