#CiudadaníaActiva: La pandemia, la anomia y las formas del caos

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Tal vez el término pandemia haya empezado a ser más conocido por la población, en razón a que más de la mitad del planeta ha estado sometido a duras restricciones de sus libertades individuales derivadas del confinamiento forzoso, además de amenazadas sus vidas, por la expansión vertiginosa del virus SARS COVID 19.

Anomia, al contrario, es un concepto menos difundido, es una palabreja de especialistas. La Real Academia de la Lengua Española la define así: “Ausencia de ley”. O, “Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación”.

Como un efecto indeseado de la cuarentena, muchos ciudadanos en sus salidas regulares o esporádicas, se han encontrado con las calles semivacías, y tal vez por esa razón empezaron a tener la sensación de que las normas se habían suspendido, como si a las pautas elementales de convivencia se les hubiera aplicado también su propia cuarentena.

Tomada de Caracol Radio

El caso es que, de un tiempo para acá, en mis cortas salidas, en las que he visitado el centro y otras zonas de Pereira, me he sorprendido con comportamientos totalmente inaceptables. Ahora, tanto los carros como las motos, que ya lo hacían antes, circulan en contravía por calles principales. De hecho no hace muchos días, cuando estaba realizando una diligencia cerca de la Plaza de Bolívar, a eso del mediodía, un motociclista circulaba en contravía nada más ni nada menos que por la calle 20 entre carreras octava y novena. Y no lo hacía como diríamos “orilladita”, aunque esa discreción no la hubiera eximido de estar cometiendo una falta grave. No, circulaba de manera oronda por el centro de la vía, ante la mirada atónita de los escasos transeúntes.

En el barrio Los Alpes, por ejemplo, es habitual que los carros violen el sentido de las vías aledañas a la Avenida Circunvalar. Así, de esta forma, la circulación vial en este sector está completamente hecha un caos.

Los vehículos se estacionan en cualquier lugar, casi son abandonados por largos períodos en el espacio público, o son ubicados en la mitad del perfil vial, forzando a los otros conductores a esquivarlos o a detenerse mientras hallan carril para hacer el sobrepaso.

Puede ser una impresión mía, pero aquellos que consideran que pueden orinar en el espacio público parecen haber aumentado; ahora hay meones en muchas esquinas, y estos inescrupulosos, sin respetar ninguna medida de higiene, se desahogan en una total indiferencia de lo que puedan pensar o sentir aquellos con quienes comparten los espacios de la ciudad.

Como si nadie los viera, desde muchos vehículos son arrojadas basuras cuando se encuentran circulando por las calles y carreras.

Las motocicletas, cuyos conductores deberían ser obligados a usar silenciadores, pues son de lejos los aparatos que más ruido aportan al diario vivir de la ciudad, son empleadas regularmente para hacer piques. Y no me refiero a las carreras que se realizan a la vista de todos en las avenidas principales, sino a “picarla”, quiere decir, a subir, por ejemplo, la calle 14 haciendo malabares en una sola rueda, exponiendo de esta manera no sólo la vida de quién obra de esta manera, sino la seguridad de todos los que circulan por allí.

Tomada de eltiempo.com

A esto se suman las insólitas fiestas, que desafían toda lógica en tiempos de confinamiento, de las cuales solo nos llegan los ecos aumentados por el forzoso y disciplinado encierro de los demás ciudadanos, y no en pocas ocasiones, aumentado en los espacios despejados de nuestro perímetro suburbano. En Cerritos, por ejemplo, aún en tiempos de cuarentena, el ruido continúa siendo una calamidad por la que ninguna autoridad se interesa.

No obstante la ausencia de embotellamientos, muchos conductores de vehículos parecen tener un afán inexplicable, y no se detienen ni por asomo frente a los pasos peatonales, más bien, aprovechan las calles despejadas para circular por ellas a altas velocidades.

¿Por qué un evento infortunado, como una pandemia, puede haber propiciado un retroceso tan grande en los comportamientos ciudadanos? Es una pregunta para la que, hasta ahora, no tengo ninguna respuesta.

Me gustaría recibir sus opiniones y comentarios sobre estos temas de ciudad. Pueden dejarlos abajo en la sección de comentarios, enviarlos por correo, o escribirlos desde sus redes sociales etiquetando a @lacebraquehabla en Facebook, Twitter o Instagram, usando el hashtag #ciudadaniaactiva.

7 COMENTARIOS

    • Una combinación peligrosa y que se refuerza con la ausencia casi total de autoridad y esa extraña sensación de que, a partir de esta pandemia, las normas de comportamiento ciudadano quedaron suspendidas.

  1. Muy oportuna tu columna. Pensé que era apreciación mía eso de la velocidad en la que anda todo el mundo. Además los conductores no toleran que conduzcamos despacio; nos agreden e insultan. En Los Alpes, donde vivimos, todo el tiempo se violan peligrosamente las vías. Ausencia total de respeto por los demás y de autoridad!!

    • Es extraño pero ahora en esta post cuarentena, en vez de regular el tráfico en vehículos individuales tipo motocicletas o carros, las autoridades parecen haberse olvidado de ellos, los excesos de ruido y velocidad son tan solo comparables con el aumento seguro de las emisiones, todo un retroceso.

  2. Carreras de motos , Covid-party , y como dices caos etc … poca civilidad , poco auto cuidado y si mucho egoísmo e “importaculismo “….sin embargo yo creía que iba a ser peor a pesar del “iva” … y que al final es responsabilidad individual el de cuidarse y cuidar …
    Cómo impactar culturalmente a una sociedad para que cambie su comportamiento ?

    • Es urgente, no solo empezar a descifrar las claves que nos harán cambiar de comportamiento, sino aplicar un programa sistemático que nos eduque en la ciudadanía. Yo creo que la escuela a todos los niveles, desde pre escolar hasta la universidad, tiene un papel que cumplir. No se trata de re editar viejos conceptos como la cívica, el reto consiste más bien en educar ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes sociales. Gracias por todos sus comentarios, me encanta que debatamos estos temas abiertamente, es un comienzo de solución.

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