Ke sano!, un restaurante en Pueblo Rico Risaralda con la huerta al lado.

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¿Se imaginan un lugar dónde se pueda cultivar, extraer de la tierra y ser testigo de la preparación de  los alimentos base para  un saludable plato de comida?


 

Una búsqueda de raíces

Sandra Milena Henao es una mujer que nació en el seno de una familia vegetariana adventista.

Desde pequeña ha tenido una noción clara acerca del comer sano, cuidarse, y ser consiente de lo que en realidad  se come.

Partiendo de allí, sus búsquedas siempre estuvieron ligadas a esos entornos. Empezó a aprender de manera empírica todo lo relacionado con ese habito del comer sano, un asunto que desde hace muy poco  tiempo comenzó a tomar impulso y visibilidad.

Supía, Caldas, fue el lugar donde nació. Se trasladó, “por cosas del destino”, hasta Pueblo Rico donde lleva 20 años. En ese municipio de Risaralda trabajó por 8 años como vendedora en una tienda de muebles, algo que le sirvió para ser una persona sociable en potencia:

Yo soy de las que saludo a la gente por ahí, soy muy saludable. De igual forma todo eso me ha servido para mi proyecto.

 

Foto por: Jess Ar.


Dedicaba sus ratos libres, e inclusive su tiempo de descanso, para
estudiar cocina, cultivo y preparación de alimentos de manera saludable. Lo hacía de manera empírica  o accediendo a algunos cursos básicos.

Lo primero que se atrevió a preparar fue leche vegetal de manera artesanal -una especie de leche que no es láctea y está hecha a base de ingredientes vegetales como almendras, avenas y nueces-.

La empezó a vender por encargos: “La sorpresa fue que me iba bien, me encargaban por decir 20 litros o más al día”, de alguna forma eso hizo que tomara más fuerza su deseo por ayudar a los demás a alimentarse de manera sana, y sobre todo, más consciente.

 

De la huerta a la mesa

Después de  8 años de ensayos y aprendizajes alternados con su trabajo  como vendedora, el destino empezó a mostrarle nuevos rumbos.

Una amiga de la infancia, Gloria Aguirre, la invitó a que trabajaran juntas, que empezaran algún proyecto. Fue la posibilidad  de llevar a cabo tantos deseos que por mucho tiempo había tenido tan latentes.

 

Gloria Aguirre, socia de “KeSano, de la huerta a la mesa”. Foto por: Jess ar.

 

Comenzó a rondar en su   cabeza la idea de montar una cafetería saludable: “Yo quería un lugar donde la gente pudiese desayunar sano, esa es la comida más importante del día, y por lo mismo, encuentro indispensable que ese primer plato sea el que mejor pensemos, el que más cosas buenas pueda brindar al cuerpo”.

La idea se agrandó, maduró con el pasar de los días,  y  finalmente, ese pequeño deseo de querer contribuir a una alimentación sana y consciente en la mañana, creció y se convirtió en el restaurante “Ke sano!, de la huerta a la mesa”, donde se brindan los tres golpes del día, además de una gran variedad de bebidas y entremeses.


Un paisaje soñado

La cosa no fue fácil, después de haber echado raíces en Pueblo Rico, tocaba entonces asumir un nuevo reto. Y así fue: implementar mentalidades que, aún en las medianas y grandes ciudades,  apenas están tomando fuerza. Comer sano, el respeto por los animales, conocer el proceso de donde provienen los alimentos, saber cultivarlos,  entre otros, son hábitos  que en los pueblos aún no están visionados.

Es como ir en contracorriente, su negocio es una singularidad en medio de restaurantes que ofrecen los menús tradicionales de siempre.  “Es un asunto que necesita de mucha paciencia, y sobre todo amor por lo que se cree” . Por eso lo primero fue hacer una encuesta:“Tantear el terreno a ver. Fue nuestra forma de tener una idea sobre lo que se nos venía” Y después de eso, empezó la odisea:

Teníamos la idea de una huerta, pero mantenerla es un poco más complejo, además por el espacio y lo que teníamos pensado, que esa huerta nos surtiera gran parte de lo que se necesitara en la cocina, no se podía, así que resolvimos en hacer mejor un invernadero.

 

Foto por: Jess Ar.

 

Buscamos a alguien que lo hiciera. Fue mucho trabajo, bastante, pero lo vale, siempre lo vale, tener esa huerta es tener vida, es respirar aire puro, y ser consciente qué lo que mi cuerpo recibirá es algo que tiene un origen orgánico y completamente natural.

Esa especie de huerta invernadero fue inaugurada con cilantro, lechuga y espinaca, de ahí para adelante, con el pasar del tiempo, la lista se agrandó,  y actualmente (6 meses después)  un 80% de los productos que van en el plato de comida que sirven en el restaurante, vienen de ahí, de la parte de  atrás, donde se encuentran los cultivos.

El día llegó, el paisaje que Milena y Gloria soñaron, se vio escenificado el 10 de enero de 2016 en Pueblo Rico, a una cuadra  de la plaza principal.

Una propuesta innovadora y única dentro de la oferta comercial del pueblo.

Ese primer día de apertura se ofreció una charla:

Fue sobre la necesidad de conocer cómo podemos cuidarnos, la dictó un profesional en el tema. Esto a partir del incremento de enfermos y todas las enfermedades que han surgido, y además el nefasto sistema de salud que tiene el país. Le mostramos a la gente cómo se puede evitar algunas falencias en la salud o mejorar la calidad de vida cambiando algunos hábitos desde el hogar.

 

Foto por: Jess Ar.

 

Cosas tan sencillas como incrementar las porciones de vasos de agua en el día o dormir mejor, dice Milena, son actos clave para mejorarse los días en este trajín diario.

Al otro día comenzaron vendiendo almuerzos vegetarianos, leches vegetales, sumos, carnes frías (vegetarianas, claro), entre otras cosas.

La respuesta de la gente fue positiva, y con el tiempo ha ido en incremento, reitero, esto es un asunto de paciencia y mucha pasión.

Sorpresivamente, quienes más van al restaurante son las mismas personas del pueblo, “Yo diría que un 80% es gente de acá y el otro 20% turistas”. Y esto ya habla mucho del impacto y la curiosidad que una propuesta de estas está generando en los habitantes de Pueblo Rico.

Hoy, después de tener ese paisaje soñado, estas dos mujeres emprendedoras han ampliado la oferta, además del menú que empezaron a ofrecer, tienen desayunos saludables, cenas -entre las que se destacan el plato arroz paella o chino vegetariano-, comidas rápidas (todo vegetariano), y productos naturistas medicinales -traídos desde Pereira-.

 

Foto por: Jess Ar.

 

Además de las comidas, Milena trabaja en un servicio de asesoría respecto a la salud, “le explicamos a la gente qué alimentos les pueden servir para evitar ciertos dolores o mejorar su calidad de vida cuando ya padecen de alguna enfermedad, todo a partir de la alimentación”

El paisaje soñado de Milena y Gloria, De la huerta a la mesa, es un restaurante hecho muy detalladamente: “Al principio la idea era tener un lugar muy rústico, pero no se pudo. Aunque el resultado nos gustó mucho”.

Es blanco, con muchos mensajes positivos, flores y evocaciones a las fincas, al campo.

 


8 consejos  para tener una vida saludable y de manera sencilla  a partir de la alimentación


 

Foto por: Jess Ar.

De la huerta a la mesa:

-Tomar 8 vasos de agua al día.

-Tener una actitud positiva frente a cualquier situación.

-Tener el hábito de comer ensaladas a diario, y  de 5 a 7 porciones de fruta al día (Piña, melón y papaya pueden ser algunas de estas).

-Realizar ejercicio. Caminar, trotar ¡respirar aire puro! (media hora al día).

-Dormir bien, al menos 8 horas.

¡-Desayunar! Esta es la comida más importante del día, por lo mismo debe ser la porción más grande. No desayunar puede afectarnos a futuro.

-Un ayuno cada 15 días: empezar por no comer azúcar o sal, y luego abstenerse de comer en todo el día, ingerir solo alguna fruta – piña, papaya o melón-.

-Ayunar de esta forma le permite un descanso al cuerpo, exorciza el organismo.

 

-Reducir porciones de carne. Se puede reemplazar con lenteja o frutos secos: maní, ajonjolí, nueces, soya, queso de soya, entre otros.

 

Foto por: Jess Ar.

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