Versalles: pasado y presente de un pueblo pacífico

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Mentes sin cuarentena, una nueva serie de publicaciones en La cebra. Son 4 crónicas hechas por los estudiantes del Taller de Expresión Escrita de la Universidad Tecnológica de Pereira, orientados por el profesor Franklin Molano.

“La Crónica Vive. Los estudiantes del Taller de Expresión Escrita de la Universidad Tecnológica de Pereira, se dieron a la tarea de buscar historias propias, auténticas y con un ángulo novedoso. Luego de lecturas de crónicas, debates en el aula, ajustes en los párrafos, de nuevo lecturas… y aquí el resultado para el disfrute de los lectores. Sigan.”

Franklin Molano 

El 15 de febrero del año en curso se cumplieron 31 años del inicio de un proceso que hoy en día tiene a Versalles como el municipio más pacífico del país. La población está situada al norte del departamento del Valle del Cauca, a una altura de 1864 m sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 18 grados centígrados y una topografía montañosa. El municipio se caracteriza por tener casas de tamaños superiores al promedio con una arquitectura muy colonial: sus puertas y ventanas están hechas en maderas muy robustas y coloridas, contrastando con los colores oscuros o suaves de sus paredes.  Sus empinadas calles son recorridas a diario por mulas y caballos que transportan los productos agrícolas de algunos campesinos que habitan en la zona.

Algunas casas cercanas al centro del municipio son lienzo de bellos murales que muestran bellos paisajes y que según cuentan algunos de sus habitantes fueron realizados por el ejército, con apoyo de la alcaldía. El soldado Fernando Pereira, del Batallón de Infantería Vencedores, pintó los 58 murales para embellecer esta tierra que le dijo no a la violencia. Esta labor duró 4 meses y la entrega oficial de estas grandes obras se realizó el 11 de Julio de 2014.

De acuerdo a la impresión recogida de propios y visitantes, Versalles encanta por lo tranquilo de su ambiente, ya que se respira alegría y amabilidad. Don Ariel López, exconcejal de la localidad, nos afirma: En el pueblo no se debe tener miedo a que se pierdan las pertenencias de los pobladores o visitantes. Muchos dejan sus motos o carros con las llaves puestas mientras van a almorzar, se toman un café o visitan a algún familiar.

¿CÓMO EMPEZÓ EL PROCESO DE PACIFICACIÓN?

Todo comenzó con la creación del CPC o Comité de Participación Comunitaria, mediante el decreto 1216 de 1989 y reglamentado posteriormente por los decretos 1416 y 1757. Este mecanismo municipal permitió a ciudadanos del pueblo, en conjunto con las instituciones que allí se encontraban en la época converger en el propósito de lograr el bien común para  buscar la paz y la sana convivencia. 

Como lo comenta Otoniel Acevedo -comunicador social- y quien en este momento es auxiliar en salud familiar y comunitaria en el hospital San Nicolás de este municipio: Versalles era un municipio que, como muchos de su época en la década de los 80s, estaba inmerso en una disputa partidista que daba lugar a rencillas políticas, amenazas y venganzas personales: un panorama muy desolador e intrigante para los pobladores.  

El CPC fue un mecanismo de participación social en salud que dio pauta para desarrollar los denominados COPACOS (Comités de participación Comunitarios) que estaban enfocados a fiscalizar los servicios de salud en la región con la participación de la comunidad y las instituciones. Sin embargo, como lo comenta Otoniel:

En Versalles se plantearon estrategias de intervención de tipo comunitario. La creación de las Unidades de atención integral en salud a las familias (UNIDAS) sacó los servicios de salud de las cuatro paredes del hospital para llevarlos directamente a las comunidades, con el fin de resolver muchos problemas que después terminaron siendo los determinantes sociales. 

Justo en esta época el narcotráfico permeó a la sociedad colombiana con los carteles de la droga.  Esto sedujo a muchos jóvenes a convertirse en sicarios para obtener dinero fácil. Muchas familias de campesinos y pobladores de este municipio se enlutaron por las muertes que generó la guerra por el poder o la tenencia de los territorios por la guerrilla, los paramilitares y otros grupos delincuenciales como las BACRIM

Como fruto del proceso, la comunidad quiso detener estos hechos recurrentes denunciando anónimamente a los violentos. El gobierno local apoyó esta iniciativa y financió varios procesos sociales en pro de estrategias y proyectos de pacificación.

Según Acevedo, a través del gobierno departamental se logró financiar un equipo interdisciplinario para atender a la población directamente en sus casas.  Se hicieron varios diagnósticos que visibilizaron problemáticas como deprivación psicoafectiva, inadecuado uso del tiempo libre, desempleo, altos índices de desnutrición, baja cobertura en el servicio eléctrico rural, altos , subutilización del suelo y una mala disposición de residuos sólidos. Este comité revisó todas estas situaciones a medida que los recursos llegaban.  

En esta labor hubo varias personalidades como el doctor Henry Valencia, quien fue el gerente del hospital San Nicolás. Valencia, era un reconocido líder de Versalles en el sector de la salud y en asuntos de participación comunitaria. También estuvo Omar Arroyave Patiño, el primer alcalde de elección popular que tuvo Versalles, un hombre humilde y de origen campesino.  También participaron el párroco Gildardo Vélez y la doctora Doris Rodríguez, directora del Instituto de Promoción Social. 

Esta experiencia vivida por los versallenses es un ejemplo a seguir en Colombia que exhorta a formular soluciones sociales para resolver dificultades que se presenten en otras poblaciones.

Por: Norbey Echeverri Silva

norbey@utp.edu.co

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